Teoría del campo (Kurt Lewin)

Su carrera empieza a tomar impulso en la época en que la escuela psicológica de la Gestalt comenzaba a tener importancia, cada vez más.

Estos se declararon en rebelión contra las corrientes psicológicas dominantes; mantenían que no bastaba con señalar las sensaciones y asociaciones elementales implicadas en la experiencia, asumiendo que pueden explicar la conducta. Lo importante era el modo en que se organizaba la experiencia, no las unidades elementales. La preocupación por los procesos de organización los llevó a subrayar el estudio de la percepción y a señalar las formas características en que los procesos perceptivos se organizaban. Percibimos mediante esquemas, y el proceso que da la pauta a las sensaciones precede a los elementos individuales.  Los gestaltistas diseñaron experimentos para detectar las fuerzas que pautan la percepción y las características de la buena organización perceptiva hacia la que tienden a disponerse las percepciones.

Lewin fue seguidor de esta corriente, pero no de forma dogmática. No subrayó la semejanza en la forma de la organización física y psicológica de los acontecimientos, como afirmaban los primeros gestaltistas, se interesó más en el área de la motivación. Su trabajo se dirigió hacia las cuestiones de aplicación práctica más que al conocimiento en sí.

Sus primeros trabajos publicados muestran un gran interés por la psicología aplicada, en especial por todo lo relacionado con la eficiencia de los agricultores y obreros. Dicho interés continuó durante toda su vida. Al mismo tiempo, era un teórico apasionado por la filosofía de la ciencia y la abstracción matemática. El no creía en el conflicto entre la práctica y la teoría, afirmaba que “no hay nada más práctico que una buena teoría”.

Sus clases no seguían una línea determinada, sino que el desarrollaba su teoría libremente, encadenada con los conceptos anteriores, y siempre usando la pizarra para interpretar visualmente lo que decía. Su fuerte estaba en la charla informal, tal era así que sus estudiantes se quedaban a conversar por largos ratos con él, este dato nos servirá más adelante.

Estos grupos de charla, de libre participación, y sin un líder expreso, Lewin a lo sumo guiaba la temática, fueron fruto de varias hipótesis que dieron soporte a la teoría fundamental del mismo. Fue en uno de estos grupos, denominados Quasselstrippe, donde se desarrolló la teoría de la tensión y las tareas inacabadas, también conocido como efecto Zeigarnik; el mismo dice que un individuo se mantiene tenso hasta completar la tarea, luego viene la relajación.

También se desarrollaron cuestiones como la búsqueda de fines sustitutivos, el nivel de aspiración, el surgimiento de la ira, y la saciedad producto de la satisfacción.

Lewin y su nuevo método de hacer ciencia, a pesar de estar incluido dentro de la escuela de la Gestalt, comenzó a ganar en reconocimiento, y se lo denominó “teoría del campo”.

Para empezar, Lewin define su forma de hacer ciencia, alineándose con Galileo en lugar de Aristóteles (como lo hacían muchos científicos de la época, por eso hace la comparación). Estaba a favor de las tendencias subyacentes, conocidas como genotipos; iba más allá de las apariencias, analizaba también el trasfondo, la esencia del hecho. La psicología, según él, debía estar preparada para ese cambio de enfoque.

Creía que aún se le daba demasiada importancia a la conducta causada por las características del individuo; eso, según Lewin, no iba a llevarlos a leyes científicamente válidas. Era necesario ahondar más en la cuestión, había que llegar a las verdaderas fuerzas que determinaban dicho comportamiento; pero, dónde se hallaban dichas fuerzas? EN EL CAMPO PSICOLÓGICO TOTAL DEL INDIVIDUO. Las bases de la conducta de un sujeto, sólo podrán ser obtenidas, si se representa la totalidad del campo psicológico.

Para hacerlo, tomó elementos de la topología, y de la física (valencias, fuerzas. Vectores).

El óvalo representaba el espacio vital, o sea, aquel donde el individuo se desarrolla; dentro del mismo, señalaba distintas regiones de interés para el individuo, el cual era situado en alguna de ellas, dado el momento; y a eso le sumamos los signos + o – en las regiones que generaban atracción o rechazo en la persona,  también entendido como valencia.

Con estos elementos Lewin representaba el mapa que contenía los rasgos claves del espacio vital para un individuo en un momento dado; le ayudaba a conceptualizar que lo que estaba sucediendo era producto de un campo de fuerzas, y no era causado únicamente por las características individuales.

Un campo es una totalidad de hechos que coexisten y que se conciben como mutuamente dependientes. La experiencia psicológica de un individuo consta de estos hechos y puede pensarse que constituyen su espacio vital. La conducta, es entonces siempre una función de este espacio vital que, a su vez, es siempre producto de la interacción entre la persona y su ambiente. Es siempre un resultado de ambos, actuando uno sobre el otro.

La interacción está siempre en continuo cambio, pese a que el espacio vital solo contiene los acontecimientos en un momento dado, era importante incluir en la representación alguna indicación sobre la dirección de la conducta. Para ello, Lewin colocaba flechas; continuas para las fuerzas iniciadoras del movimiento, y discontinuas para la dirección del cambio resultante de las fuerzas del movimiento.

El nunca especificó donde había que buscar las causas del cambio, tenían que surgir en el caso particular de análisis. Su teoría era sumamente formal, se podía aplicar a cualquier contexto, justamente por la maleabilidad, era solo un arquetipo, y cada caso se encargaba de llenar el mismo. Era todo un procedimiento. El espacio vital estaba en constante cambio, producto de la interacción de las fuerzas en el campo. La persona, por culpa de esto, cambiaba su localización en el espacio vital, se movía de una región a otra. Las fuerzas determinaban la valencia de las distintas regiones, positivas si se dirigían hacia ella, y negativas si no lo hacían.

Las valencias altamente positivas, las regiones de interés para el individuo, provocaban que este se mueva hacia ellas. Se conducían hacia una meta, y cuando eso ocurría, su sistema entraba en tensión. Entendemos a la tensión como “disposición para la acción”, y pueden surgir desde el interior del individuo, o por alguna característica del ambiente, o por la influencia de ambas (que es como ocurre generalmente); cualquiera sea la fuente, pondrá al sujeto en movimiento.

Si el individuo alcanza su meta, su sistema se relaja, si no ocurre, el campo podría reestructurarse, y dirigirse hacia otra meta, manteniendo la tensión.

Los sistemas de tensión producen solo conducta dirigida hacia una meta, sin embargo, dada la estructura del campo de fuerzas, existen tendencias opuestas de acción. Lewin señalo 3 tipos de campos conflictivos:

  • El individuo se halla entre 2 regiones de valencia positiva, el problema está en cual de los 2 elegir.
  • El individuo se halla entre 2 regiones de valencia negativa, si no puede reestructurar el campo psicológico, tendrá que elegir entre 2 males.
  • El individuo se halla entre 1 región positiva, y 1 negativa; el problema está en los daños colaterales que puede producir el camino hacia la meta.

La conducta se produce por la acción del campo total.

El pasado no es incluido en el campo a menos que forme parte del campo psicológico actual, o sea, sólo en la medida de que siga siendo parte de la experiencia presente puede ser determinante en la conducta.

La teoría del campo es un modo de acercarse a la conducta más que un conjunto de afirmaciones sustantivas sobre formas particulares de comportamiento. Siguiendo esta línea, podemos hacer mención a el recuerdo selectivo de las tareas inacabadas, el valor sustitutivo de las actividades alternativas, los estudios sobre saturación y el nivel de aspiración.

  • Recuerdo selectivo de las tareas inacabadas, o efecto Zeigarnik: Cuando la conducta se dirige a la consecución de una meta, la atención se agudiza; una vez que se alcanza la meta, la misma se relaja.
  • Fenómeno del valor sustitutivo: Cuando se interrumpe una actividad, y se prosigue otra, parte de la tensión acabada asociada a la primera actividad pasa a la segunda. Por lo tanto puede decirse que tiene un valor sustitutivo. Si el mismo es pequeño, se producirá una tendencia a retomar la tarea original; si es grande, es porque la actividad guarda mucho parecido con la anterior, o porque es más atractiva.
  • Concepto de saciedad: Ocurre depende del modo en que están encadenadas las necesidades en el sistema. Un sistema simple, o una actividad muy importante, puede saciar fácilmente. Esto puede cambiar la valencia de dicha región.
  • Nivel de aspiración: Pueden varias en dificultad, sin embargo, la atención se dirige hacia cualquiera de ellas. La valencia en la región de las metas puede oscilar depende el grado de posibilidad de éxito que tengan las metas, o sea, cuál es el nivel de aspiración del individuo.

*El estudio de la interacción de los grupos

En sus últimos años, Kurt Lewin dio especial importancia a los proyectos encaminados a atacar el prejuicio y mejorar la armonía intergrupal; instando a la acción legal contra la discriminación como medio de atacar el prejuicio; estudiando la integración racial en la vivienda o en grupos de trabajo, y analizando los mejores medios para oponerse a las actitudes prejuiciadas.

Lewin discutía siempre todos sus trabajos con las personas de su grupo, muchos de los cuales fueron luego dirigentes de la psicología social americana. Él disfrutaba las reuniones informales, los grupos de libre interacción, no solo era su modo de operar, era su dogma, era un fervoroso creyente de la democracia, el creía en el debate a la hora de tomar decisiones.

Es por esto que dedica sus años a investigar el funcionamiento de loe grupos de individuos, usando su teoría del campo como basamento teórico, incluyendo al ambiente en el concepto de espacio vital. El funcionamiento de determinados grupos puede considerarse como parte principal del espacio vital en la mayoría de los individuos; hay entonces un pequeño paso entre el estudio del espacio vital individual y la influencia del grupo en la conducta.

Al estudiar la misma, juzgó que era importante distinguir entre las fuerzas propias y las inducidas dirigidas al cambio en el espacio vital. Las “propias” son aquellas que surgen de las necesidades de la persona; las “inducidas” nacen en el entorno ambiental. La influencia más eficaz para el cambio social, era la que involucraba a las fuerzas propias de los individuos así como las inducciones que se encuentran en los distintos campos de fuerza que lo afectan desde fuera.

Deberíamos saber que un grupo no es necesariamente exterior al individuo, ya que eso iría en contra del presupuesto central de la teoría del campo. El comportamiento de un grupo está basado en un conjunto de hechos interdependientes; y esa interdependencia de los hechos es la que constituye la naturaleza de la conducta de un grupo, el cual no es una colección de individuos,  sino (en una interpretación totalmente gestáltica) un conjunto de las relaciones entre los individuos que lo forman.

Esta visión nos permite considerar las diferentes acciones de grupo, según el grado en que implican a las fuerzas propias de los individuos. Un grupo establecido suele incluir fuertes vínculos con los motivos de los miembros individuales de modo tal que no existe una separación clara entre las metas e intereses del grupo y las de sus integrantes. Por esta razón es generalmente más fácil inducir el cambio social a través de los grupos que desde el sujeto aislado. Un cambio en los estándares del grupo sería rápidamente aceptado por sus miembros, el sentimiento de pertenencia, o los objetivos en común, lo forzarían a tomar esa decisión; por su propia cuenta, no posee esos impulsos, y sería más difícil.

Este cambio de estándares se realizaba en 3 pasos, y lo llamaba cambio social planificado:

  1. Descongelación o reducción de la relevancia de los estándares anteriores del grupo.
  2. Introducción de nuevos estándares.
  3. Recongelación de los estándares ahora cambiados.

El grupo, según Lewin, constaba también de espacio vital, siendo también blanco de distintos análisis; uno de ellos, comprobó la eficacia de los grupos de orden democráticos por sobre los autocráticos y los de libre manejo (laissez faire).

Para finalizar, podríamos decir que la teoría de Lewin se destaca por su atemporalidad, que permite que su metodología se aplique a cualquier contexto, ya que es el mismo el que nos proveerá de los elementos para realizar un adecuado análisis.

Este enfoque globalista fue tomado por otras disciplinas, como el marketing y la administración, que influidos por el auge de la psicología, comenzaron a usar una visión más holística del negocio y de las empresas, tomando cada vez en cuenta más variables a la hora de analizar, planificar, etc. Analizando el contexto, y viéndolo como algo en constante movimiento.

Como dijo Lewin, cuando se refirió al método de hacer ciencia de Galileo, no importa si un cuerpo cae más despacio que el otro, importa que los 2 caigan, lo que quiere decir, que el mecanismo detrás es el mismo para ambos.