CONDUCTISMO

  • Conductismo Clásico

Representa un afán de ruptura total de la psicología tradicional, cuyos planes eran el estudio de la conciencia con un método introspectivo. El ánimo de dar aplicación completa y práctica a los conocimientos derivados de la psicología, y la pretensión de romper con los moldes tradicionales de la psicología alemana hicieron desarrollar una psicología orientada francamente hacia la conducta objetiva y su utllidad práctica.

  • El aporte de Watson

Representante notorio de esta corriente, comenzó trabajando con animales para luego interesarse por la conducta humana. El término “conductista” hace referencia a su línea de pensamiento, sumado a que afirmaba que sólo debía estudiarse aquellas conductas posibles de ser observadas, medidas, y verificadas (en alineamiento con las ciencias positivas emergentes en ese siglo) de alguna manera; todo lo demás quedaba afuera del objeto de estudio, incluso, cuestiones hoy en día tan importantes como la motivación del individuo y los instintos.

Watson optó por explicar los fenómenos del comportamiento a través de los reflejos condicionados y el aprendizaje. Todo se desarrollaba a nivel consciente, las respuestas estaban a la vista de cualquiera, fuera un colegiado o no. Las personas actuaban del modo en que lo hacían porque aprendieron a hacerlo mediante un proceso de condicionamiento, negando a la vez las capacidades innatas de los sujetos, reduciendo las capacidades adquiridas genéticamente a sólo las funciones biológicas y algunos reflejos, como lo de los bebés.

Las diferencias existentes entre los seres humanos eran entonces diferencias en las conductas aprendidas; y siendo el medio ambiente, el contexto, el responsable de dichas diferencias.

De esto deviene el concepto de que lo que somos depende de lo que aprendemos, y dado que tenemos la facultad de olvidar, y aprender nuevos conceptos, la conducta no es rígida, sino que cambia constantemente, mediante un condicionamiento debido, claro está.

La teoría expuesta por Watson sirvió como piedra angular para el proyecto de país de los Estados Unidos de América, ya que el modelo de Watson obligaba a poner hincapié en el aprendizaje. Grandes generaciones de triunfadores fueron la consecuencias de estos principios tan bien aplicados por los estadistas americanos. Fue un cambio a nivel sociedad entera.

Watson consideraba al aprendizaje un proceso de condicionamiento, en el cual ante la presencia de un estímulo, le correspondía una respuesta, creando un nuevo reflejo, que se sumaba a los ya innatos en el ser humano. La constancia en la exposición del estímulo fortalecía la conexión, y logrando que la respuesta surja de manera automática, como ocurre con los reflejos.

Otorgaba una importancia tal a los estímulos, que llegó a decir que estos influían en nuestras emociones, siendo la ira , el miedo y el amor nuestras emociones innatas. Y los estímulos podían modificar las mismas, entendiéndolas como pautas de movimiento, con lo cual, un estímulo dirigido a una de esas emociones puede intensificar o disminuír nuestra tasa de movimiento emocional. Podríamos así entender como avanza la fobia en una persona, o el desamor, o la falta de miedo; como una simple disminución de sus movimientos, a causa de estímulos previos. Nuestra situación actual es en respuesta a todo eso.

  • Pavlov

Premio Nobel de medicina en 1904, debido a sus estudios realizados sobre el sistema digestivo y por su interés y relación con el sistema nervioso central; sus investigaciones acerca de estos 2 sistemas, muestran con gran precisión una forma especial de aprendizaje, el condicionamiento, ahora tenido en cuenta como clásico.

En este se produce el aprendizaje de respuestas, anteriormente solamente posible mediante reflejos innatos. Y fueron los perros y su salvación mediante un estímulo como un trozo de carne, el medio con que se valió para exponer su teoría.

Realizando una pequeña operación para obtener la saliva, los dejaba sin comer por varios días, facilitando el proceso. Luego hacía sonar una campana, y paso seguido les entregaba alimento. Tras varias repeticiones el perro comenzaba a salivar luego del tañer de la campana. Lo que ocurrió fue que el animal interpretó el sonido de la campana como el anunciante de la entrega de comida, y comienza a salivar automáticamente. El perro había aprendido una nueva conducta, asociada por 2 momentos, el sonido de la campana, y la posterior entrega de alimento.

Pavlov, luego de esto, expuso una serie de principios que avalan y permiten que estas situaciones sean posibles. Siendo los mismos:

    1. Principio de la frecuencia: La presentación de los estímulos incondicionales y los estímulos condicionales deben ser frecuentes. Con una sola asociación de estímulos, sin repeticiones, no alcanza para enseñar una conducta.
    2. Principio de la recencia: Las aplicaciones de los estímulos asociados deben ocurrir en intervalos de tiempo recientes. Pasado un largo tiempo la asociación no puede ser interpretada.
    3. Principio de la extinción: Lo aprendido se extingue si los condicionamientos no son repetidos.
    4. Principio de recuperación espontánea: Si la respuesta es extinguida, comenzando nuevamente el proceso es posible que vuelva a aprender la conducta, sin llevar a cabo tantas repeticiones como en primera instancia.
    5. Principio de generalización: Estímulos similares pueden llegar a producir respuestas similares.
    6. Principio de discriminación: Un estímulo lleva a una determinada respuesta.

      El ser humano aprende bajo las mismas condiciones, y respecto de los animales, nuestras asociaciones son mucho más complejas, ya que hay muchos más elementos que intervienen con nuestros sentidos. A modo de ejemplo las asociaciones que construimos en base a los nombres de las personas y nuestras experiencias previas, y en términos de marketing, las asociaciones de marca en base a los principios bajo los cuales se arman las mismas, por ejemplo, Rolex y su extrema elegancia.

      Pavlov ofreció por primera vez al mundo una demostración experimental en la cuál dos conceptos muy diferentes (campana – carne) se unían bajo un mismo fin. En un cierto período de tiempo, esas 2 ideas pueden quedar conectas. Las asociaciones eran algo muy real, y presentes en nuestro comportamiento.

      Llegó a decir que los procesos de pensamiento más complejos se basaban en la combinación de los procesos de excitación e inhibición, nuestra conducta se podía medir según el grado de interacción de estas 2 variantes en nuestra mente. Incluso, demostró como se puede llegar a la neurosis, y dejar de responder a los estímulos, cuando los mismos se entrelazan en gran magnitud; y la vez mostrando los orígenes externos de un problema nervioso, y reforzando la idea de que el entorno puede volver loco a quien no lo estaba para nada.

      También basándose en conceptos observables, medibles, y verificables, trató de establecer una psicología totalmente material, tomando al sistema nervioso central y el cerebro como cuestión central.

      Si bien aprendemos bajo el mismo proceso, nuestro proceso se ve alterado por más variantes, y la más importante, la gran diferencia, reside en el lenguaje. La existencia del mismo permite la asociación de estímulos, respondiendo de la misma manera en todas las ocasiones (generalización). Para nosotros un timbre es el sonido, la palabra escrita “timbre”, y una imagen de un timbre, por ende vamos a responder de la misma manera. Esto era entendido por Pavlov como un condicionamiento de orden superior. Nuestra diferencia respecto de los animles, es de nivel, según el científico ruso.

      NEOCONDUCTISMO

      • Thorndike

      Thorndike introdujo la idea de que tendemos  a responder  a aquellos estímulos que nos “hacen bien” en forma positiva, y en forma negativa a los que no, y esto era conocido como hedonismo. En ambos casos se produce una conducta, de aproximación o de evitación, depende la naturaleza del estímulo.

      Comenzó su investigación con animales, brindándoles una serie de problemas, y observaba como los resolvían. De aquí devino su trabajo llamado “inteligencia animal”,en donde dividió su tesis en 2 aspectos. Siendo el primero la observación intensa y cuidadosa de la conducta animal; y el segundo era el fortalecimiento de los enlaces estímulo-respuesta, también conocida como “ley del efecto”.

      La ley del efecto, volviendo al inicio de esta sección, se basa en las teorías hedonistas. Supone que la conexión entre estímulo y respuesta se ve fortificada por el efecto que viene luego. Si el efecto produce satisfacción, el enlace se fortalecía; si en cambio, produce perturbación, dolor, etc. El enlace se veía debilitado.

      Los animales de experimentación, tiraban de la soga cada vez más rápido, luego de saber que haciéndolo les daban comida. El enlace se veía fortificado.

      Cuando el enlace se fortalece, el tiempo entre estímulo y respuesta se ve reducido, el individuo responde cada vez más rápido.

      De aquí surge el concepto de que los animales no eran inteligentes, sino que solamente habían aprendido la respuesta correcta. Los aprendizajes se producen entonces por el efecto positivo que sigue a la respuesta.

      • Skinner

      También partidario del contenido observable, medible y verificable para el análisis, puso énfasis en la descripción positiva de la conducta, entendiendo que las teorías psicológicas no tenían que ser sino enunciados sobre hechos que expresan relaciones observables entre las variables comportamentales (dependientes) y las variables ambientales (independientes).

      Estaba completamente convencido de la importancia de experimentar.

      Respecto a la conducta humana, Skinner separa a la misma en 2 tipos.

      Conducta respondiente: Producida por estímulos específicos, formada por las conexiones de estímulos y respuesta, conocidos como reflejos. Afirma que el ser humano nace con algunos reflejos, y que otros son adquiridos mediante un proceso de condicionamiento, el cual es un proceso de asociación de estímulos. El organismo produce una conducta refleja específica ante la aparición de estímulos específicos.

      Conducta operante: Es según Skinner el tipo de comportamiento más común en el ser humano, y se caracteriza por el hecho de que el comportamiento opera sobre el medio ambiente. Es entonces el estudio de la conducta humana, el estudio de las relaciones recíprocas entre el mismo con su medio, partiendo de las acciones que realiza sobre el mismo, y son las respuestas del medio las que alteran la frecuencia de la conducta, dándole un sentido determinado. Toda acción sobre el medio, se la llama operante, y puede ser modificada por las consecuencias que devuelve el mismo medio.

      El aprendizaje de este tipo de conductas, también se produce por un proceso de condicionamiento, en donde juegan un papel clave las consecuencias del medio, las cuales son llamadas por Skinner como reforzadores, y son éstos los que modelan la conducta humana.

      Según el autor, existen 2 tipos de reforzadores: Los positivos, que aumentan la probabilidad de que una conducta aparezca con más frecuencia; y los negativos, que lo alejan de una conducta. Y según su origen, se clasifican en primarios (alimentación, dolor, sexo) y secundarios (posesiones, honor, estima, aprecio, autorrealización, etc.)

      Cabe destacar que los reforzadores no funcionan del mismo modo con todos los individuos. De esto viene la conclusión de que las conductas se potencian o no de acuerdo al efecto que produce sobre el medio y por el tipo de sujeto que la ejecuta, y en donde el reforzador tiene el papel principal ya que potencia o debilita la aparición de una conducta.

      Programas de reforzamiento

      Las investigaciones de Skinner se llevaron a cabo en un dispositivo conocido como la caja de Skinner, la cual variaba de tamaño de acuerdo al tamaño del sujeto de estudio, consistía de una caja con un manipulador y un dispositivo electrónico que brinda los reforzadores luego de activarlo mediante el uso del manipulador. Los reforzadores pueden ser alimento, ver a otro animal, o pueden ser descargas eléctricas o golpes.

      El principio mediante el cual funciona la caja es: las respuestas al uso del manipulador producen reforzadores. Dichas respuestas son conocidas como operantes libres, ya que el sujeto de experimentación es libre de emitirlos cuando desee. La tasa de emisiones en un determinado intervalo de tiempo fue lo que le interesó a Skinner, para desarrollar los programas de reforzamiento.

      1. Refuerzo continuo: A cada respuesta se entrega un reforzador. Usado en las primeras fases, a modo de consolidar el aprendizaje.
      2. Refuerzo intermitente: Una parte de las respuestas es seguida de un reforzador. Si la frecuencia de entrega de reforzadores depende de la cantidad de respuestas dadas es un programa de razón; si en cambio, depende del lapso de tiempo, se le llama programa de intervalo; ambos programas pueden ser fijos o variables.
      3. Programa de razón fija: el reforzador se entrega luego de una cierta cantidad de respuestas.
      4. Programa de razón variable: se entregan según un promedio de respuestas de acuerdo con las características de las mismas.
      5. Programa de intervalo fijo: luego de la entrega de un reforzador, debe transcurrir una determinada cantidad de tiempo para la entrega del próximo, independientemente de si el sujeto toque el manipulador, solo obtendrá un nuevo reforzador pasado ese tiempo.
      6. Programa de intervalo variable: la cantidad de tiempo entre reforzador y reforzador es aleatoria, y forza al sujeto a tocar el manipulador frecuentemente, ya que en cualquier momento podría aparecer un nuevo reforzador.

        Según Skinner, los programas de refuerzo han permitido la modelación de la conducta, que facilita producir cambios u orientar hacia un sentido u otro, lo cual nos recuerda a la enseñanza. Él estaba convencido de que cualquier ser humano puede llegar a lo que es en su vida social en todos sus aspectos, en base a los reforzadores que recibió durante su desarrollo. Era por eso que hacía hincapié en la importancia de la enseñanza en los colegios.